Los “nuevos” beneficios de comer carne roja

La carne roja es uno de los alimentos más controvertidos de la historia de la nutrición, es muy importante subrayar que todo depende del tipo de carne, el grado y el método de cocción, un asunto que es clave.

La OMS explicaba en su informe que la carne roja aporta una gran cantidad de proteína de alto valor biológico y micronutrientes como las vitaminas del complejo B, hierro (con una tasa de absorción por el intestino delgado mucho más elevada que en los vegetales), minerales…, por lo que señalaba que había que “establecer un balance riesgo- beneficio en el consumo de carne roja y carne procesada”. Ese balance quedó establecido en dos raciones semanales.

La Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (Semergen) sugiere que durante estos años se han malinterpretado los datos del estudio la OMS. O, mejor dicho, que se han interpretado parcialmente. La razón es que el mencionado informe califica a las carnes procesadas (salazones, fermentadas, ahumadas, embutidos) como definitivamente cancerígenas (y las incluye en su temible grupo 1, junto con el tabaco y el arsénico, entre otros), pero con la carne roja no lo tiene tan claro.

La evidencia, dice en su informe, es todavía limitada, así que la califica de probablemente cancerígena, a falta de mayores pruebas. Ante esta circunstancia, Luis Llisterri, presidente de Semergen, salía en defensa de la carne: “Queremos dar un mensaje de precaución, porque los estudios son muy variables y las recomendaciones van a cambiar, así que lo importante es mantener la calma”.